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Terra
La Coctelera

DÍA POSITIVO

Hola amigos, si nos permiten que les llamemos así. Imaginar una gran comunidad de personas a las que poder considerar como nuestros amigos es algo que nos hace sumamente felices y constituye la primera razón del nacimiento de este humilde blog. (Aunque nuestros horribles psiquiatras y carceleros lo llamen terapia).
Esta semana ha sido muy importante para nuestras vidas, no en vano continuamos viviendo como actividad principal. Pero echando la vista atrás, en un ejercicio de ficción vital, pues el pasado no existe, intentaremos relatarles aquello que hizo que los presos de hoy no sean los mismos que aquellos que se dirijieron a ustedes por primera vez.
Todo empezó cuando uno de nosotros se enfrentó por fin al dictamen pseudo-oficial de la medicina. Tras las pruebas de rigor y la exposición al escrutinio del hombre científico, el análisis dio positivo. Ni podeis imaginar lo felices que nos hizo la noticia. ¡Por fin algo bueno que celebrar!, aunque como es natural la celebración se postergó hasta nueva orden.
Cada una de las células que forman su ser, toda la sangre brava e imparable que recorre sus venas y hasta el último de los piojos que lucha por sobrevivir en la enmarañada selva de su pelo, está contagiado por la enfermermedad. ¡Y yo que me alegro! ¡hasta el piojo se alegra, aún sin ser consciente de ello! Y como no iba a estar alegre, nuestro compañero de celda, la persona que le cobija y alimenta, es un ser positivo. Sí, POSITIVO. Es decir, por suerte para él y quien le conoce, la vida no es un valle de lágrimas, el hombre no es su peor enemigo y sus ojos conservan un brillo puro que nada tiene que ver con las cataratas.
La verdad es que tras la no excesivamente duradera alegría inicial por él e indirectamente por nosotros, surgieron las suspicacias. En fin, él es el único positivo, qué le vamos a hacer, a nosotros no se nos puede pedir más. Lo primero que nos preguntamos fue por qué él y nosotros no, había sido bendecido con el don de la positividad. Nos echamos un rápido vistazo de reojo. Excepto por una mayor o menor acentuada belleza, nada nos diferencia así a simple vista. Nuestras condiciones de vida son demasiado análogas y la ración de comida diaria nos la sirven con el mismo cucharón. Así pues, la pregunta adquirió,llegados a ese punto,un tono más dramático: ¡Por qué el hijo puta ése y no nosotros! Por desgracia, todavía no hemos sido capaces de averiguar la razón, y eso que desde ese día no hacemos sino darle vueltas al asunto. Además no le quitamos ojo a ese canalla, por si descubrimos algo que nos ayude a desentrañar el entuerto. Lo peor de todo es que él, el jodido positivo, no hace otra cosa que continuar igual que antes. Hace su trabajo igual de bien que si le pagaran, nos busca para la conversación, lee esa literatura enemiga de El código da Vinci y de Paulo Coelho, ríe, continúa horas y horas mirando por el minusculo agujero que llamamos ventana, medita siempre que puede sobre su propia vida y la analiza a la sombra de sus aspiraciones y experiencias para alcanzar la perfección, que él llama el verdadero conocimiento de sí mismo. Incluso aumenta cada día el número de visitas al excusado, nuestro particular espacio de recreo sexual. Y mientras, nosotros seguimos expiándole y envidiándole. Incluso hemos empezado a utilizar su cepillo de dientes a escondidas con el único objetivo de ser contagiados por su enfermedad. Pero ni con esas.
No sé que pensaran tras conocer los detalles del asunto. Quizás ustedes, haciendo uso de su ilimitada inteligencia, puedan explicarnos el motivo de esta injusticia con la que se nos ha agraviado. Les suplico que lo hagan pronto, pues nuestra paciencia está llegando a su fin y llevaremos a la realidad nuestro plan: matar al positivo.
Sin más se despide el sector negativo de la cárcel. Gracias por la atención y hasta la vista!
PD: En la realización de este artículo se consumieron 10 cigarrillos, de los cuales,el 30% de su infecto humo fue a parar a los pulmones de aquellos que decidieron no fumar.

hola a todos!

Hoy se abre una ventana en esta cárcel enclaustrada en sí misma durante tanto tiempo. Por fin algo de luz y de aire puro nos refrescará las caras. Demasiadas revistas porno y literatura barata nos ha atrofiado el cerebro, disculpen las molestias. Primero de todo, una presentación. Actualmente habitan este centro siete personas. Ya nos irán conociendo si ustedes quieren.
Nuestro oficio: estudiantes. Nuestro pecado: vivir de nuestros padres. Nuestro tesoro: la absoluta indiferencia hacia todo lo que no nos interesa. Nuestro principal interés: el codiciado título universitario. Otros intereses: TODO Y NADA.
En estas líneas se resume nuestra vida. Por supuesto solo es un resumen, si no, ya habríamos puesto en práctica un suicido comunitario. El resto ya irá apareciendo según vaya acaeciendo. Son los gajes de estar contagiados por una extraña enfermedad que nos impide recordar cualquier cosa que no se haya producido inmediatamente antes del minuto presente.
Una aclaración para la tripulación: En este recinto sí está permitido fumar. Los no-fumadores tienen el derecho de respirar el humo que quieran o puedan. Los fumadores tienen el derecho y el deber de facilitárles gustosamente su humo.
Después de esta declaración de intenciones, probablemente seamos menos en este viaje, pero hay que se muy selectivo tanto con los amigos como con los enemigos.
Ya conocen nuestro perfil, pero no nuestra psique ni nuestro físico. Como no podemos ni queremos hacer nada al respecto para evitar sus juicios precipitados, y por qué no erróneos, les dejaremos que elaboren todos esos datos a su gusto.
Para ser el primer día, no está mal. Hablar al aire, en la popa de este gran barco sienta estupendamente. Aunque el riesgo de que nuestras palabras queden después encerradas en una botella y vaguen libremente por el océano no deja de crear una sensación impúdica tremendamente extraña y excitante.
Pero es lo que tiene estar tanto tiempo encerrados. Te vuelve un ser completamente entregado a los demás. Necesitas todo su amor, su aceptación, sus elogios, sus miradas, su voz, etc. tanto como el oxígeno. Y para ello haces lo que sea necesario. Si tienes que desnudarte ante desconocidos, lo harás. Ya estarán ustedes algún día en nuestra situación y nos creerán.
En esta ventana se aceptan comentarios de cualquier tipo. De hecho, como en nuestro centro no llega ni la televisión, ni la prensa, ni la radio, ni persona ajena a él, nos encantan los comentarios. El onanismo está bien cuando no sabes utilizar la pelvis, y las orgías cansan cuando ves siempre las mismas caras. Así pués anímense a dejarnos sus cachitos de vida por escrito. Enriquecerán la nuestra.
Otra advertencia: no nos afecta que nos llamen "perro judío" ni cualquier otra cosa. Seguro que mucho antes se les adelantaron y ya nos bautizaron con ese original término con el que pretendían obsequiarnos. Además, siempre habrá un Shylock y un Shakespeare que engrandezca el término "perro judío" o cualquier otro, mastuerzos!
Por hoy ya está bien. Nos vemos pronto, amigos.